afondo3_4.jpgSi en la literatura infantil funcionaron durante un tiempo los cuentos de duendes y hadas fue porque esos mitos tuvieron aceptación universal. Hoy los medios de comunicación dan otros referentes a los niños, quienes demandan historias más verosímiles y cercanas a su realidad, dice Alejandro Sandoval autor de las novelas Un elefante sin circo y La travesía de los elefantes.Se trata de las dos primeras historias para niños que Sandoval ha escrito: “Siempre quise abordar este género, era una deuda que tenía con las leyendas que me contaba mi abuela cuando fui niño. De hecho había querido escribir algunas pero no me quedaban bien porque hay una diferencia entre la literatura oral y la escrita”.

La falta de un argumento que le motivara era otro impedimento: “Siempre he creído que los temas imponen el género, hay algunos que son para teatro, otros para narrativa o poesía. El tema de Un elefante sin circo lo encontré por casualidad y es real”.

Tal vez muchos no lo crean, pero en un departamento de la Unidad Habitacional Culhuacán de la CTM, en Coyoacán, vivía un elefante: “La historia me pareció tan increíble, tan deliciosamente absurda, que tenía que ser escrita para niños”.

El relato, además de cierto, tiene muchos elementos conocidos por los niños de las zonas urbanas, como la vida en un departamento pequeño en la ciudad: “En la literatura no hay caminos prohibidos. El asunto está en la forma en que se escribe. En un momento dado funcionó la literatura de hadas porque el inconsciente colectivo creía en eso.

“Todavía hay sitios donde la gente cree que hay duendes en los bosques, como en los países nórdicos. En África juran que hay espíritus en la selva. Aunque no dudo que haya quien lo haga, seguir escribiendo sobre esos temas es difícil, sencillamente porque el mundo es otro y los medios de comunicación dan a los niños información diferente, más compleja”.

Hacer literatura infantil, según Sandoval, es un asunto serio, que requiere del mismo cuidado y atención que los libros para adultos: “Hay que escribir con gran sencillez, ¡no con simplicidad! Tiene que ser un lenguaje muy cuidado y claro, sin ser obvio, y con frases cortas y concisas. La estructura tiene que ser completa, pero no compleja, y muy dinámica, sobre todo si queremos que los niños se entusiasmen con la lectura”.

Para lograr atrapar la atención de los niños, Sandoval recibe una asesoría directa de lectores infantiles: “Tengo tres hijas y trabajo con las dos mayores que tienen 12 y 10 años de edad. La segunda novela la leyó Alejandra, que es la mayor, y me dio muchas ideas. Me decía ‘ponles nombres exóticos, papá, hazlo más interesante…’ Creo que esa cercanía con ella me ayudó”.

Luego de conocer y escribir sobre el elefante de Culhuacán, los allegados de Alejandro Sandoval estaban convencidos de que a él le gustaban las historias de esos animales y le contaron infinidad de ellas. La mayoría fueron desechadas hasta que una lo motivó a hacer su segunda novela La travesía de los elefantes.

Es otra historia basada en un hecho real, pero también un tanto inverosímil: El presidente de un país de América viaja a uno de África. Allá se encuentra con el rey de una nación chiquita al que le regala petróleo para apoyar su progreso. En correspondencia el monarca le envía veinte elefantes.

Renta un barco carguero y lo adaptan especialmente para transportar a los elefantes, que vienen acompañados de un cuidador y algunos entrenadores. Llegan a América y se inicia el drama: el capitán del barco informa al del puerto que ahí están los elefantes que mandó el rey para el presidente. Se le contesta que no se sabe nada, pues el mandatario está de gira por Asia.

Luego de algunos días de no poder desembarcar a los animales y de que la comida se les ha terminado, el capitán decide volver a África. Manda decir que le envíen dinero para pagar la renta del muelle y comprar más alimento para los elefantes. La respuesta no podría ser peor: No saben de qué habla, pues el rey ha sido derrocado y ahora gobierna un presidente…

Las dos novelas para niños de Sandoval fueron escritas para participar en el Premio de Literatura Infantil El Barco de Vapor, convocado por Ediciones SM y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a través de su Dirección General de Publicaciones.

Ambas novelas estarán en el programa de actividades de la XVII Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil, que se realizará del 15 al 23 de noviembre, en el Centro Nacional de las Artes, ubicado en Río Churubusco y Calzada de Tlalpan, de las 10:00 a las 20:00 horas.

Un elefante sin circo participó en la edición 1996 y quedó como finalista. Fue coeditada por los convocantes y la publicación se dará a conocer durante la presentación de las colecciones Gran Angular y El Barco de Vapor, el miércoles 19 de noviembre a las 18:00 horas, en la Sala de Lectura de la FILIJ.

La travesía de los elefantes concursó en la edición 1997 y obtuvo el primer lugar. Alejandro Sandoval recibirá el premio, en una ceremonia que se realizará el sábado 22 de noviembre a las 12:00 horas, en el Aula Magna del Centro Nacional de las Artes.

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