Publicado por Damian en Poesías - Leído 173 veces
Gabriela Mistral
El nombre mío que he perdido,
¿dónde vive, dónde prospera?
Nombre de infancia, gota de leche,
rama de mirto tan ligera.
De no llevarme iba dichoso
o de llevar mi adolescencia
y con él ya no camino
por campos y por praderas.
Llanto mío no conoce
y no la quemó mi salmuera;
cabellos blancos no me ha visto,
ni mi boca con acidia,
y no me habla si me encuentra.
Pero me cuentan que camina
por las quiebras de mi montaña
tarde a la tarde silencioso
y sin mi cuerpo y vuelto mi alma.
Si te gustó y/o te fue útil este post, por favor, ¡comprame un café!
Entradas relacionadas
Balada de un día de julio - Federico García LorcaHaroldo ContiOscar Wilde
Deja un Comentario