Clemente es un extraño personaje que ya es un clásico de la historieta argentina. Fue creado por Caloi en 1973. “Es una especie de pájaro a rayas con trompa en lugar de pico y sin alas o manos”
Clemente es, sin lugar a dudas, el crítico político y económico de las tiras por excelencia. Sus comentarios y conclusiones responden a la realidad social, política y económica del país con un tono sarcástico e irónico, y suele burlarse de las figuras más encumbradas no sólo de la Argentina sino del mundo. Desde las viñetas, analiza y comenta la situación del país y el mundo, derribando con sus juicios a grandes personalidades del planeta. Junto a él lo acompañan un grupo de personajes desopilantes, cada uno de ellos con una característica particular y extravagante.
Apareció como un personaje secundario en la tira del diario Clarín “Bartolo el maquinista” en el año 1973. La historieta se trataba de un conductor de un tranvía llamado Bartolo, que recorría Buenos Aires, con su mascota, Clemente. En esas primeras aventuras el tranvía se movía como loco, volaba, se achicaba o se agrandaba.
Clemente, en un tiempo corto, fue convirtiéndose en el protagonista de la historieta, sacando de este lugar a Bartolo. Con el tiempo Bartolo desapareció con su tranvía y Clemente inició una nueva etapa, una nueva tira, donde él era el protagonista.
Gran crítico de la realidad socio-económica, amante de las “minas” y el fútbol, se haría más adulto, más canchero, y sólo de vez en cuando volvería a visitar los zócalos de la nostalgia barrial, aquí tan claros. Suele vérselo leyendo el diario, charlando con su hijo Jacinto, admirando las curvas de la Mulatona, o rodeado de otros ilustres personajes…
En noviembre de 2004 se llevó a cabo la inauguración del Monumento a Clemente, obra del escultor Fernando Rusquellas, en la Plazoleta Clemente, en pleno centro de Adrogué. Hay también una estatua de Clemente en la “República de Los Niños”, en la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires.
Caloi falleció la mañana del 8 de mayo de 2012, a los 63 años, en el barrio de Adrogue. Clemente seguirá vivo en el imaginario popular. Los homenajes no se hacen esperar.