El escritor José Saramago ha señalado en un escrito leído durante la tercera y última jornada de las II Conversaciones Literarias en Formentor que “disentir es uno de los derechos que le faltan a la Declaración de los Derechos Humanos”.
Estaba previsto que el Premio Nobel de Literatura participara hoy en estas jornadas, que en 2009 cumplen su cincuenta aniversario, pero finalmente no ha podido viajar por recomendación médica debido a su delicado estado de salud.
Saramago, quien tenía la voluntad de acudir a esta cita literaria a pesar de las indicaciones médicas, ha escrito un texto para excusarse por su ausencia, que ha sido leído al comienzo de la cuarta y última conversación del encuentro literaria que se celebra en Formentor (Mallorca), la cual ha contado con el escritor Juan Goytisolo.
El escritor portugués ha señalado en su escrito su “profundo pesar por la forzada ausencia” y ha querido dar testimonio de “la importancia de la continuidad de Formentor, tanto por las obligaciones contraídas en el pasado como por las esperanzas que su regreso traerá a la definición de las nuevas estrategias en la acción cultural”.
Saramago ha añadido que “el espíritu libre de Formentor de los años 60 debe ser revivificado” y ha apuntado que “ha llegado la hora de levantar otra vez la palabra para promover la reflexión libre y la justa disidencia”.
La última mesa redonda ha llevado por título “Literatura y disidencia” y ha contado con la participación de Goytisolo y el filólogo Perfecto Cuadrado, y ha sido moderada por el periodista Basilio Baltasar.
Goytisolo ha comparado el concepto de la disidencia como una de las fuerzas que enriquecen la literatura y la creatividad de los escritores. El escritor catalán ha dicho además que la literatura y la disidencia “van una cosa unida a la otra”.
El autor ha señalado que las manifestaciones de la disidencia están presentes en las obras literarias desde hace siglos y ha apuntado que este sentimiento se plasma en la mayoría de los autores de la picaresca.
Para Goytisolo, la disidencia es “la fuerza creadora a todos estos escritores” y la “búsqueda” de esta disidencia en obras de autores anteriores ha sido “uno de los nutrientes de su trabajo”.
Cuadrado ha comentado, por su parte, que el escritor disiente, se desvía del sentido cotidiano del lenguaje y, de esta manera, contribuye a su enriquecimiento, “una necesidad cada vez más urgente”, ha apostillado.
Este ensayista ha agregado que “sólo entiende la vida en un sentido creativo, y en un permanente estado de disentimiento” y ha añadido que “Saramago es un disidente, como ciudadano y como escritor, con profundo grado de disidencia”.
Cuadrado ha indicado que el humor es una de las herramientas que utiliza el escritor para expresar su disentimiento, en cualquiera de sus formas.
Durante la clausura del acto, Basilio Baltasar ha llamado a Saramago para comunicarle que la conferencia estaba a punto de concluir y ha colocado el móvil junto al micrófono para que el escritor portugués pudiera despedirse de los asistentes.
Saramago ha reiterado su decepción por no haber podido viajar y ha manifestado su “emoción” por escuchar los aplausos de los asistentes.
Las II Conversaciones Literarias que finalizan hoy suponen una reedición de las Conversaciones Poéticas en Formentor que en 1959 vio nacer el Hotel Formentor bajo el impulso de Camilo José Cela y que posibilitaron, dos años después, la creación de los premios internacionales del mismo nombre.
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septiembre 27th, 2009 a las 9:48 pm
Información Bitacoras.com…
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septiembre 28th, 2009 a las 9:27 pm
Me parece bueno que hablen de la Obra del Maestro Saramago
septiembre 28th, 2009 a las 9:29 pm
Me parece ba´srbaro que hable de la obra del maestro Saramago, Filósofo audaz y metódico al mismo tiempo.
junio 19th, 2010 a las 1:24 pm
Hay
Pablo Mora
In memoriam: José Saramago
Hay un retrato de agua y de quebranto palabras de entre casa y las de cambio un juntar de palabras escondido una cuerda más tensa y resonante la amenaza de muerte o de esperanza hay sombras y luciérnagas hay vida ese olor de mujer que nos persigue o ese clamor de patria que nos reta o con el alma de la patria en ascuas una vena sangrando de pavor la nocturna memoria sofocada el murmullo del día amanecido la jaula de locura enfurecida hay mentiras de más y compromisos la vida inesperada descubierta la promesa escondida en la semilla aguas blancas secretas reunidas lo amargo de las sombras y las penas
Hay el grito solar como protesta el infierno el martirio de los hombres un río una promesa el mar dormido un juego de demencia una ventana el íntimo rumor que abre las rosas el camino del perro su pupila señales de estar vivo y en peligro la noche y su recado a la intemperie altos troncos y en lo alto el claro canto la palabra y el llanto y sus hogueras el mar su llamarada sus confines grandes secretos todos escondidos hay un terror de manos en el alba un rechinar de puerta una sospecha un grito que horada como una espada un ojo desorbitado que te espía hay un fragor de fin y de derrumbe un enfermo que rompe una receta hay un niño que llora medio ahogado hay un juramento que nadie acepta una esquina que salta en emboscada un trazo negro un brazo que repele un resto de comida masticada una mujer atada que se acuesta
Hay flores que navegan en azul hay la antigua memoria de las aguas un árbol que conozco de memoria hay un hombre velando desatado hay una noche insomne rebelada la lumbre del asombro al descubierto el fondo más lejano de los vasos hay un viento que danza hay una calle un cielo hay unos árboles en fila hay una soledad ciertos recuerdos hay una atmósfera de hollín cargada de asombro de pavor de escarapela hay un viento que danza enloquecido hay un reloj de tiempo detenido hay un reloj paralizado ahora una calle un rencor hay alguien solo hay hambre junta en oleada atroz hay hambre antigua nueva y a montones la miseria el luto otra vez el hambre al hombre lo cobija el hambre antigua en el umbral del tiempo se acurruca sólo comemos soledad y pena seguimos con el hambre todavía en el ruedo del hambre y de la guerra se agiganta la sombra de la muerte la lluvia Dios el hombre tienen hambre
Hay un paso dos muros escondidos hay un batir de remo acompasado el silencio que ahoga y amordaza de pie la cuerda tensa del orgasmo la sombra de la muerte que reúne el peso de la noche y el gemido el reverso del trono el rudimento la promesa dormida en la semilla hay el grito solar como protesta el grito la amenaza el perro malo la pena del silencio el sinsentido hay un terror de manos en el alba el aullido del pan acá en la puerta la pólvora y el pueblo y la palabra hay la esquina del tiempo que resurge el destino del hombre su sollozo hay un pobre que llora en el barranco un niño que entre lluvias llanto apaña hay un dolor de huecos por el aire hay una luna canjeada en muerte —miserable torpeza de la noche— hay divinos almácigos en guardia hay un hombre que lucha con su hambre hay mil pruebas mortales que vencer hay que amar con horror para salvarse ¡Hay hermanos muchísimo qué hacer! (PSA).
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